sábado 7 de noviembre de 2009

Welcome to the madhouse ♥

Días como hoy, (en realidad casi todos los días, si no son todos) el nombre del blog cobra sentido. Bienvenido a mi blog, a mi diario, bienvenido a mi vida, a mis secretos, bienvenido a la casa de los locos, mi casa. Bienvenido a este blog que quizá debería estar plasmado en un diario íntimo escondido en un cajón cerrado con llave en mi cuarto.
Pero por un motivo que todavía no descifro del todo decidí publicar en la red y aquí está. Varias veces le dí vueltas al asunto: ¿Por qué publico esto? Bueno, no sé bien. Lo que concluí es que el hecho de que otras personas lean lo que me pasa, me ayuda, porque me da otra perspectiva, la que me falta... la de afuera. Porque las cosas se ven diferente desde afuera, incluso más claras. A veces hay que estar en los zapatos del que le pasan las cosas para entender, por eso muchos no me entenderán, pero no importa. Supongo que es eso, saber cómo ven mis cosas otras personas, el motivo de esto. También hace un tiempo, mientras hacía terapia, descubrí que escribir para mí es terapéutico, aparte de que me gusta, igual podría escribir en un papel, pero no lo hago, y va de nuevo: ¿Por qué? Y bueno, porque sabiendo que está aquí y que es en cierta forma "intangible", sé que nadie lo va a encontrar o va a estar buscando abrirlo y ver qué hay, porque ése es el tema con los diarios: dan mucha curiosidad. Aún así, más allá de eso, el otro motivo (quizá el último) que encontré es que, después de tantos años guardándome las cosas, pretendiendo que estaba todo bien mientras mi mundo se derrumbaba, tanto tiempo así... y tanto otro hasta poder descubrirlo y también para tratar de solucionarlo, me hizo descubrir que es liberador para mí el que alguien más sepa de mi oscuridad, es como si... me sacara un peso de encima. Aunque, claro, lo mejor no sería escribirlo acá si no hablarlo, hablar es lo mejor, pero esto ayuda.
No sé bien a qué viene esta explicación porque en realidad, esto lo escribo para mí. Porque a mí me hace bien, porque a mí me descarga, ése es el fin. Pero, inevitablemente lo abrí a la posibilidad de que lo lea quien quiera, quien de casualidad caiga aquí, así que vale aclarar que no es un blog lindo, aunque esporádicamente hable de cosas lindas o alegres, o cuentos o canciones. Pero no sé, no es de esos blogs felices o que hablan de cuentos o chistes o no sé, fantasías, no. Si alguien lo quiere leer, sepa que tiene partes fuertes (no porque hable de sexo u obsenidades), pero de todas formas, son fuertes como mi vida misma.
Y con esto no quiero decir que viva deprimida o que piense que la vida es una mierda y nos deberíamos matar todos. No. No pienso eso, ni me gusta la idea de que la gente esté triste a propósito ni nada por el estilo, y sí, en algún momento pensé diferente y lo acepto, y de eso también hablo aquí.
Si aún así alguien quiere leer esto, puede. Pero queda advertido.
Así que...

Bienvenue à la maison de fous. Si nos ves así, casi no parece ¿No?
Bueno, eso de que las apariencias engañan, es cierto.


Hoy se armó un quilombo, como siempre, pero... es que no siempre alguien termina llorando. Encima, la raíz del problema, es increíble.
Resulta, que de lunes a viernes cocina mi vieja, casi todo lo hace ella, en lo doméstico, porque ninguno del resto la ayudamos en nada. Pero los sábados ella se toma un descanso, sólo de la comida. Y cocina mi abuelo, supuestamente asado a las brazas (aprovechando el asador del patio) aunque últimamente lo hace a la olla porque le molesta el tiempo o ensuciarse o no-sé-qué. Y hoy, particularmente se quejaba más que de costumbre, mientras nos sacaba las cosas en cara, como lo hace cotidianamente. "Encima de que compro las cosas tengo que cocinar yo. Y ni siquiera los platos lavan, por lo menos." A lo que mi mamá murmuraba (porque sí, acá les gusta andarse diciendo cosas por lo bajo -no tan bajo como para que el otro no escuche- pero por lo bajo al fin y al cabo): "Yo cocino siempre y a mí nadie me ayuda. Para que él haga algo necesita un ejército." Y así ese buen rato que yo estuve allí, aunque deben haber empezado más temprano seguramente.
Hasta que nos sirve la comida. Al rato suena el teléfono, y atiende mi hermano, era para mi abuelo:
- Es para vos.
- ¿Quién es?
- No sé, atendé.
- ¿Pero es varón o mujer?
- Uh, al final ¿Vas a atender o no? Tanta vuelta que das, ¡Atendé o sino cortá a la mierda! (Y le acerca el inalámbrico)
- (Lo agarra) ¿Qué? ¿Qué decís? ¡Qué me decís algo así a mí! Te voy a dar que me digás eso, mal agradecido, ¡Te voy a hacer cagar, vas a ver! (Gritaba con la boca al lado del inalámbrico).
Yo le dije: "No tenés vergüenza, mirá lo que estás gritando en el teléfono..." A lo que mi vieja me interrupió: "Que lo conozcan, que conozcan lo que es."- "Cierto, mejor que te conozcan lo que sos en serio, tanto que te hacés el buenito." Y atendió, y sí, se hacía el señorito con un vieja gritona que yo escuchaba, estando a unos cinco metros del teléfono. Le contaban sobre un accidente. Corta.
Yo había dejado ya mi carne, había perdido el apetito. Victor se fue apenas le dejó el teléfono. Entonces, me paré a buscar una manzana. Iba yendo a lavarla y mamá me dice "Dejala. No te va a gustar esa manzana porque está golpeada."- "Ah, bueno." y fui a cambiarla y saltó mi abuelo (aquí va lo increíble):
-¿Qué? ¿Qué decís? ¿Qué la manzana qué?
Ella le responde:
-Está golpeada y no le va a gustar.
-¡Qué va a estar golpeada! ¡Cuando no vos quejándote de todo! ¡Comparle vos manzanas ¡Comprá vos todo lo que hace falta para esta casa!
- Yo le compro manzanas...
- Yo pago todo aquí, ¡Todo! Y nada les cae bien, nada saben agradecer. ¡No sirven para nada! Ni un kilo de pan quieren comprar, ¡encima se quejan! ¡Doscientos pesos me vinieron de teléfono! Me vinieron no-sé-cuántos-pesos de...
Y yo me fui. Ellos siguieron discutiendo. Traté de escuchar música, pensando que iba a parar rápido, pero seguían, así que bajé a decirle a mi vieja que la corte y suba.
-Dale mamá, vamos. (Y él seguía)
- No voy comprar más manzanas. ¡Vos no me pidás más que te compre! Porque no voy a hacerlo más. Ya van a ver.
- Y sí, porque a vos te gusta el castigo. (Le decía ella mientras nos íbamos yendo)
Ibamos por la escalera y me dice:
- Lo voy a correr de acá. Ésos son los momentos en que tenés que filmarlo así tenga evidencia y no lo hacés. Nunca me ayudás en nada. (Y se largó a llorar)
- ¿Qué querías que filme? Si vos le respondías.
Ya no sabía que hacer. Para variar, me había ganado la culpa por algo.
Pero entré tras ella al cuarto. Estaba sentada en la cama con los ojos lagrimeantes.
-Ya está no te pongás mal. (Me senté a su lado y la abracé)
-No, dejá si yo sé que..( Por un momento.. casi no me deja, hizo el amague con el brazo, pero se arrepintió.. ) yo sé que vos me querés.
- No llorés.
-Si no lloro me va a hacer mal guardarme esto, así que dejame.
Era cierto.
Un rato después se acostó y dijo que ella iba a defender a mi abuela hasta que se muera. [Porque sí, él le salió a decir cosas de mi abuela, incluso a mi papá lo mete. Y le sacó todo en cara, como de costumbre...] Y que él trata de rebajarla a sirvienta y que iba a correrlo y no sé qué más...
Se quedó en su cuarto... Después fueron pasando las horas y salió.
Yo me quedé, y... me terminé poniendo mal... Pasa que en situaciones como éstas, es imposible no pensar en las personas que se murieron. Es inevitable que mi vieja piense (y de hecho lo dijo): "Cuando estaba mi mamá, no nos pasaba esto. Nunca nos pasó, incluso estando ella en la pobreza." Lo del final, lo dice porque antes esta familia tenía mucho dinero, pero ése es un tema largo y aparte... Y es inevitable, pero inevitable que yo piense: "Si estuviera mi papá a mí no me estaría pasando esto." Dios, es tan triste.
Lo que pasó, no tenía nada que ver, nada... Pero terminan diciéndose de todo... Y se despiertan tantas cosas..

6 Mensaje(s):

Ismael U. V. dijo...

En general hay momentos en que la familia esta en crisis, todos tenemos que ayudar, y nadie deberia quejarse, pero es dificil, creo que uno no debe mirar tanto lo que hacen o no hacen los demas sino concentrarse mas en uno mismo, es una pena pero es lo que creo. Y bueno, creo que esta bueno lo que decis, y bueno, hay que estar tranquilo y tratar de tranquilizar a los inquietos y molestos, un abrazo.

Felipe dijo...

No se bien que decirte ahora, la verdad. La foto parece de una familia feliz, y es linda.

Creo que tu abuelo es así porque es tu abuelo. Tienden a ponerse así con la edad. Creo que es eso eh? Puede que me equivoque. Seguro lo hago.

Creo que ahora las cosas están bien con tu hermano, o no? Es que ahora como que no hablas mal de él.

Un abrazo y ánimo.

Victoria dijo...

Nena, todo fué una farsa.
Y no me lo merecía, no sé, no paro de llorar, entrá a mi blog y mirá todo lo que pasó.
Si querés pasame tu msn, asi charlamos un poco, parecés copada, con tantas cosas que pasaste uno aprende.
Yo pasé por tantas cosas horribles y me viene a hacer esto este pelotudo de mierda.
Bueno, espero que estés mejor que yo...vos también te lo merecés.
Besos.

Fede dijo...

Aiiiiiii
gracias por el coment, y no es PARA NADA una molesta que te expreses ahí :) para eso esta, para dar diferentes opiniones!
Me saco una sonrisita de esperanza el coment :)
jaja
GRACIAS
Que andes bien ♥

Teamcry dijo...

Muy de acuerdo!
las aparariencias engañan.. tan feo!

Un saludo!!

::teamcry::

Victoria dijo...

Sí que las apariencias engañan, yo lo sé bien, muy bien :P
Me identifico con todo esto que pasa en tu familia, la mia no es mejor. Pero tratá de estar bien por vos, nomás.
Bueh, un beso Priscila.
Que andes de lo mejor :)